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modern clicks - diseño
y saberes de las interacciones digitales por
carlos scolari -------------------------------------------------------------------------------- |
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interaction
design - artículos La macdonalización de las interfaces (2). Flash:
99% mal? En un artículo de antología publicado en
octubre del 2000 (Flash:
99% Bad) Jakob Nielsen desata un ataque despiadado contra las
animaciones multimediales realizadas con Flash. El apóstol mayor
de la usabilidad concentra su crítica a la tecnología de
la Macromedia sobre todo en tres aspectos:
Siempre según Nielsen la tecnología Flash
genera otros problemas de usabilidad no menos importantes: el pulsante
Back del browser se vuelve inútil, se pierden los colores
de los links y los comandos de menú que permiten aumentar/reducir
el texto tampoco funcionan. Las animaciones realizadas con el programa
de la Macromedia, además, impiden la búsqueda textual y
son difíciles de actualizar.
Repensar Flash (y las críticas
a Flash) La crítica indiscriminada a las presentaciones
multimediales tiende a focalizar su análisis en un sólo
tipo de sitios: aquellos que privilegian una oferta de contenidos basada
exclusivamente en las informaciones. En un sitio que ofrece sólo
datos puede ser contraproducente entretener al navegante con una animación:
el usuario busca una información precisa y no le interesan los
juegos artificiales. Sin embargo, no todos los espacios web están
construídos con la lógica de un database: a menudo un sitio,
más que ofrecer una inmensa masa de informaciones, pretende crear
una experiencia interactiva nueva, generar una emoción o simplemente
llamar la atención del navegante para dejar una huella en su memoria.
En estos casos las animaciones realizadas con Flash ayudan a romper la
monotonía de la red y, en determinadas ocasiones, pueden atraer
visitantes al sitio. El año pasado la web agency de San Francisco
Balthaser (www.balthaser.com)
edificó su imagen corporativa a partir de una frenética
presentación elogiada en todo el mundo. Esta experiencia comunicativa
se transformó además en un caso más que interesante
de marketing viral. A diferencia de otros sitios, www.balthaser.com no
promocionaba un producto o un servicio: EL SITIO sobre todo su presentación
inicial- ERA EL PRODUCTO DE BALTHASER. Respecto a la unidireccionalidad de las animaciones realizadas con el programa de la Macromedia, la crítica de Nielsen quedó superada por el tiempo: Flash es actualmente un software que permite construir ambientes con un alto grado de interactividad. En cierta manera Flash ha seguido los pasos del otro gigante de la Macromedia: Director. Si bien Director fue proyectado para crear animaciones, la dialéctica usuarios/programadores lo fue llevando hacia nuevos territorios mucho más interactivos: los usuarios comenzaron a explotar algunas funciones secundarias (por ejemplo la creación de links y botones interactivos), los programadores de la Macromedia potenciaron estas funciones y desarrollaron un lenguaje interno (Lingo), los usuarios respondieron a estos cambios transformando a Director en el software ideal para las producciones interactivas y multimediales, etc.. El programa nacido para crear animaciones se transformó en un óptimo instrumento para la creación de cd-rom hipermediales. Flash sigue el mismo camino: de ser un instrumento para
la creación de animaciones lineales, casi televisivas,
se está convirtiendo en un ambiente de proyectación interactiva.
Los ejemplos de esta nueva dimensión de Flash abundan en la red
(basta visitar semanalmente la showcase del sitio oficial
de Macromedia www.macromedia.com); entre todos, nos interesa indicar
un sitio que, sin abandonar la dimensión narrativa, ha logrado
proponer un ambiente de interacción sumamente interesante y rico
de sorpresas: www.lookandfeel.com.
Otro sector donde Flash está abriendo un nuevo
campo proyectual es el de los ddvergames, o sea juegos interactivos
destinados a la promoción. Muchos de estos juegos que pueden
ser personalizados por el cliente- permiten crear experiencias de branding
a través de interfaces inmersivas con una fuerte impronta lúdica
(ver por ejemplo las producciones de www.keblow.com). Respecto a la violación del código de interacción
del browser, queda poco para decir: de frente a un movimiento proyectual
(la llamada web usability) que tiende a la homogeneización
de las interfaces, cualquier instrumento que permita liberar las energías
creativas de los web designers no puede que ser bienvenido. Como ya dijimos
en el artículo anterior (Las
reglas áureas de la página web: 80/20), si pensamos
a la red digital como un ámbito de interacción donde es
fundamental diferenciarse de los demás para ganar visibilidad,
la violación de ciertas reglas se transforma en la principal herramienta
en manos del proyectista. Flash: 50% moda, 50% razón Flash se ha transformado en los últimos años en uno de los softwares favoritos de los web designers. En este hecho conviven la moda y la racionalidad de una elección. El uso de Flash no se justifica cuando el objetivo es crear un espacio on-line totalmente volcado a la búsqueda/oferta de informaciones o productos (por ejemplo una banca de datos o un sitio dedicato al e-commerce): la dificultad para identificar las informaciones o los tiempos de espera son sólo algunos de los límites que puede generar el empleo de esta tecnología. Pero cuando se trata de hacer branding, ganar visualización para diferenciarse de la competencia u ofrecer al navegante una experiencia interactiva inédita y total, el programa de la Macromediamás allá de las críticas de los apóstoles de la usabilidad- por ahora no tiene rivales. |